jueves, 22 de septiembre de 2011

El barrio chino abre su encanto a la cultura argentina

Por Diego Yañez, Pilar Assefh, Katherine Villavicencio Mora

En sus calles se escuchan voces de idiomas tan diversos como contrastantes y en sus bazares, restaurantes y supermercados se encuentran productos exóticos provenientes de distintos lugares del mundo. El Barrio Chino de Buenos Aires encierra muchos encantos. Ingresar por el arco ubicado en Juramento y Arribeños es introducirse en un contexto distinto al cotidiano, en el que confluyen las culturas asiáticas con la argentina.

Comenzó siendo un espacio de encuentro para los inmigrantes orientales en la ciudad y no fue pensando como un lugar de atracción turística, principalmente porque ninguno de ellos (chinos, taiwaneses, japoneses y coreanos) hablaba bien el español. Pero los colores propios de esta comunidad, su cultura milenaria, sus costumbres y tradiciones emergieron hasta acaparar la atención de argentinos y extranjeros, como ocurrió en otras ciudades del mundo.




“En los colegios, en todos lados nos decían que éramos una cultura misteriosa, nunca nadie sabía muy bien de nosotros. Estamos en el 2011, han pasado ya 30-35 años y existe una segunda generación de aquellos chinos que primero llegaron a la Argentina que estamos dando un paso para hacernos conocer un poco más”, explicó Carlos Lin, secretario de la Asociación Civil Barrio Chino de Belgrano e hijo de taiwaneses.

Elisa Zhang coincidió con él. Llegó a la Argentina hace 17 años y abrió el supermercado Ichiban en la calle Arribeños cuando casi no había negocios. “Queremos crecer con el apoyo de la gente del barrio, nos gusta cuando nos dicen algo para mejorar; si el Barrio Chino está lindo es bueno para todos, no sólo para los chinos”, dijo.

La comunidad oriental en la Argentina creció exponencialmente en los últimos diez años, aunque la primera ola inmigratoria se produjo en los 70’ cuando miles de taiwaneses llegaron buscando un refugio a la opresión china de Mao Tse Tung. En aquel momento se establecieron los primeros locales: el supermercado Casa China, el restaurante Todos Contentos y la Asociación de Taiwaneses, donde se proyectaban películas en su idioma. Años más tarde, en 2001, se produjo la segunda ola inmigratoria, esta vez proveniente de China continental y es a partir de entonces que el barrio comenzó a cobrar mayor vigor.




El panorama hoy es distinto al que Elisa encontró hace dos décadas. En el cuadrante conformado por las calles Arribeños, Mendoza, Montañeses y Olazábal se asientan aproximadamente 85 negocios entre restaurantes, bazares, boutiques, centros médicos y supermercados. Y, contrario a lo que popularmente se piensa, cuenta Lin, esta es una zona comercial porque la mayoría de los chinos vive en otros barrios.

Pese a sus distintos orígenes, en el barrio se mantiene una buena relación entre chinos, taiwaneses, japoneses y coreanos, afirma el japonés Ricardo Tacayama, dueño del restaurante Fujisan.




Ver Barrio Chino en un mapa ampliado

Sitio de interés

La idea de la integración de la comunidad asiática cobra cada vez más fuerza por el impulso de los dueños de negocios y de las asociaciones Barrio Chino de Buenos Aires, Barrio Chino de Belgrano y Cultural Chino-Argentino. Uno de los pasos en este camino es que el Barrio Chino sea declarado de interés cultural por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, para que esto sea posible, el Ministerio de Cultura de la Ciudad exige que se organicen al menos cuatro eventos públicos por año en la zona.

Tradicionalmente, el barrio sólo abría sus puertas para festejar el Año Nuevo Chino. El Festival de la Luna, celebrado el pasado domingo, es el segundo evento que se trae a la Argentina y será seguido por el Festival nocturno del Dragón el año próximo.

El comienzo de la apertura de la comunidad también se evidencia en las redes sociales, donde ya tienen presencia en facebook y twitter, utilizadas para difundir sus actividades.

Un lugar obligado para los chefs

Aunque no exista una declaración formal, desde hace por lo menos una década el barrio genera interés por su gran variedad gastronómica que incluye especias exóticas, productos de mar frescos y alimentos típicamente chinos.




“La zona se convirtió en un lugar obligado de compras de los chefs que incursionaron en comida gourmet y fusión orientales”, dijo la chef especializada en comida oriental de la Asociación Chino-Argentina, Michelle Clement, en una recorrida con LN/UTDT por los supermercados del barrio. En sus góndolas es posible encontrar hongos deshidratados, huevos de cien años, huevos de pato salado, vino de arroz y pasta de camarón, entre otros productos que en los demás barrios no es usual encontrar.

La comida del Barrio Chino se ha adaptado a los gustos occidentales y los platos más pedidos son el Chau Fan (arroz salteado) y el Chow Mein (fideos salteados con pollo y almendras). Diego David Chen, encargado del restaurante China Rose, dijo que “la gente por lo general no se anima a platos más exóticos como las ranas, patos y anguilas”.







El primer paso está dado. “Se entendió que había un interés muy grande por conocernos desde la sociedad local y puertas adentro los mismos chinos y taiwaneses se dieron cuenta; todavía estamos muy jóvenes como inmigración, y recién esta segunda generación puede llegar a ver el correlato donde los acá y allá son los mismo, pero todavía no está afianzado”, concluyó Lin.

lunes, 18 de julio de 2011

Semejanzas y diferencias entre el PAN, el radicalismo y el peronismo

Personalismo. Centralidad. Pragmatismo. Tres características que compartían el PAN, el radicalismo, y el peronismo. Roca, Yrigoyen, Perón. Tres fuertes liderazgos personalistas. El radicalismo y el peronismo respondían a un líder carismático; y el PAN, si bien tenía como insignia la modernidad en tanto ruptura con el orden hispano y una separación de la Iglesia Católica, supo construir su gobierno en base un liderazgo más tradicional basado en un sistema de representación invertido. Los tres partidos pese a sus diferencias creían encarnar a la Nación misma. El PAN lo hacía con el imperativo de orden y progreso; el radicalismo con la bandera del sufragio libre; el peronismo como la doctrina nacional y popular.

El sistema en el cual el PAN era el único actor dominante, era de una reducida diferencia entre representados y representantes, ya que votaba sólo entre el 2 y el 3% de la población. Tal como sostiene Natalio Botana, la estructura de poder era piramidal. En el vértice estaba el presidente con la función de gran elector y en el nivel medio los gobernadores que tenían una gran importancia al ser parte del sistema de negociaciones (por esa causa gozaban de autonomía). Se mantenía el conservadurismo en la esfera política, pero había democratización en el plano social (república poco republicana al decir de Halperin Donghi). Esa contradicción llevó a que el PAN inventara una legitimidad de origen: en lugar de cuestionar el principio de votación- no podía desligarse-recurría al fraude. Su política económica era pragmática: librecambista con los productos que no se producían localmente, proteccionista con los que sí. A partir de los ´80 se había consolidado el sistema mundial de división de trabajo y la Argentina adoptó el sistema agroexportador.

El radicalismo surgió como la contracara del régimen conservador. La legitimidad estaba basada en la voluntad popular nacida de las elecciones libres, a diferencia del PAN que la asentaba en el gobierno de la ley y en el respeto a las instituciones. La llegada del radicalismo al poder, con la sanción de la ley Sáenz Peña, permitió cierta representación de la clase media incipiente. Yrigoyen representaba la causa que entrañaba la purificación de la vida argentina. Pero- tal como señala José Luis Romero- "triunfante en las elecciones aceptó todo el andamiaje institucional que le había legado el conservadurismo: los gobiernos provinciales, el parlamento, la justicia, y, sobre todo, el andamiaje económico”. El radicalismo que en sus inicios se opuso al personalismo del PAN, una vez en el poder hizo lo propio. Para Yrigoyen la política se agotaba en sí misma. El partido era difícilmente separable de ese jefe político que sin haber hablado casi jamás en público logró gozar de una gran popularidad. El no poseer un programa político-recién se consumaría con la declaración de Avellaneda- le permitía aglutinar a sectores diversos.

El radicalismo llegó a considerarse a sí mismo como la nación. Tal como manifiesta Virginia Persello, “había una pretensión hegemónica que lo llevaba a circunscribir el campo de lo legítimo a su propia agrupación identificada con la nación y, por ende, a negarle en él un lugar al adversario constituido así en enemigo”. Así se había definido también el PAN; el peronismo llevaría este postulado aún más lejos.

La constitución del ’49 convirtió la doctrina peronista, en doctrina nacional. Estado y movimiento, movimiento y comunidad confluían en el líder quien era el encargado de formularla y ejecutarla de forma pragmática y flexible, con su arte de conductor personal e intransferible. A finales del ´54 Perón- tal como indica Juan Carlos Torre- intentó convertir al justicialismo en la expresión del verdadero cristianismo, independizado de la tradición católica y con frecuencia incluso en contra de ella.

Describir al peronismo es complejo, pero se puede establecer su esencia: centralismo; verticalismo (acentuado en la segunda presidencia); construcción de territorios y alianzas estratégicas; personalismo. Los sindicatos con Perón estaban totalmente subordinados al líder. Así lo demuestra la forzada renuncia de Luis Gay de la conducción de la CGT y la encarcelación de Cipriano Reyes. Jesús Bardero recalca que “no se concibe la unidad, sino como fortalecimiento del centro. El mismo no tendrá sólo un sentido unificador, sino también uniformador de costumbres, gestos y hablas”. El peronismo se basa en las masas, convocadas por un gran orador que hacía del uso de la radio un arte. La migración interna que hubo en la Argentina a partir del ’38 producto de la crisis de la agricultura pampeana, fue una de las bases del peronismo; a esas masas- al igual que a toda la sociedad- había que disciplinarlas en la doctrina peronista.

A diferencia del PAN y el radicalismo, el peronismo, sobre todo con el primer plan quinquenal, impulsó un Estado Benefactor y el desarrollo de la industria liviana gracias al traspaso de fondos del agro a la industria liviana mediante el IAPI. Aunque ya desde el ’30 había sustitución de importaciones, es un claro quiebre con los otros dos partidos. El segundo plan quinquenal, no obstante, volvería a la misma raíz: la agricultura como fundamento.

El PJ es un partido de gobierno y de territorios (lo mismo el PAN). Todos los partidos son pragmáticos, pero el peronismo hace de eso una definición. Sidicaro precisa: “Tiene una raíz ideológica de tipo romántica- populista que construye el mito de pueblo. La interlocución del jefe con el pueblo es mucho más libre que la de un liberal- democrático, que se relaciona con un supuesto ciudadano. El pueblo es más etéreo, controla menos y hace más libres a sus jefes”. Ahí radica la diferencia con el radicalismo. En efecto el PJ puede regenerarse rápidamente y despegarse de fracasos con rapidez, la UCR no. El PJ incorpora actores estratégicos, el radicalismo expulsa. A la postre: el PJ nació como partido de poder; la UCR como opositor.

miércoles, 27 de abril de 2011

Conferencia sobre China

En el marco de la comisión de estudio de política internacional del Centro de Estudios Nacionales(CEN), ayer tuvo lugar una charla sobre la situación de China y la relación con la Argentina, en el Círculo Militar Argentino. El moderador fue el embajador Eduardo Sadous, y tuvo como principal disertante al dr. Jorge Di Massi.

Sadous opinó "que hay que entender que el mundo actual, es un mundo de transformación económica", y vislumbró que "todo hace pensar que en los próximos 15 años China va a superar en economía a Estados Unidos". El gigante asiático ha venido creciendo en los últimos 20 años, a una tasa de entre el 10 y 12%. El embajador manifestó además que "la Argentina podría buscar la manera de insertarse de manera equilibrada en el mercado chino".

martes, 22 de marzo de 2011

Desayuno de Duhalde con empresarios

El ex presidente de la Nación Eduardo Duhalde y precandidato presidencial por el Partido Federal(PF) disertó hoy en ADE( asociación dirigencial de empresas), ante un auditorio de aproximadamente 160 personas. En su exposición destacó que “a la sociedad argentina le pasa algo parecido a una mujer golpeada; no se va porque no tiene adónde ir” y agregó que el desafío es construir una alternativa mejor y que por eso “hace dos años están trabajando en políticas de Estado”

Duhalde señaló además que la “sociedad argentina sabe que le mienten todos los días” y aseguró que “hay miedo y muchos miedosos”, así como también “gente que tiene precio”. Pero que el PF “empezó a crear una alternativa en forma inmediata”.

Con respecto al escenario electoral vaticinó que el oficialismo “se va a llevar una sorpresa, ya que no van a pasar de los 32 puntos”, y en segunda vuelta van a perder. En ese sentido opinó que las elecciones de Chubut “fueron algo histórico” debido a que en el 2007 el Frente para la Victoria había obtenido 66% de los votos en las presidenciales.

En otro de los temas abordadados se refirió a la relación del gobierno con los sindicatos y lo acusó de ser “débil” y que por esa razón tiene que “soportar la prepotencia de los gremios”. Pero aclaró “que hay algunos que creen que debe desaparecer el gremialismo y están equivocados”, y precisó que él fue “el primer presidente surgido del movimiento obrero”.

El dirigente del justicialismo disidente criticó por otra parte que en la actualidad “parece que no se puede hablar de represión, como sino fuera una potestad del Estado el uso legítimo de la fuerza”, y sostuvo que “un país que le paga a un policía $3000 por mes, no puede tener una buena policía”.

Duhalde finalmente dijo que “hay que restarle importancia a que venga o no Obama a la Argentina, ya que no es bueno ni malo”, y expresó que hay que “llevarse bien con todos los países”.

En el lugar también se hicieron presentes el gremialista Gerónimo el “momo Venegas” y el rabino Serio Bergman.

jueves, 19 de agosto de 2010

Día de furia en Palermo

Un delicuente murió en un tiroteo, cuando intentó robar la casa de un subcomisario de la Policia Federal. El hecho ocurrió en el barrio de Palermo, en Güemes 3549.

A cuadras de distancia, Santa Fe a la altura de Coronel Díaz, se encuentra cortada por una manifestación de los alumnos del normal número 6, y el Pelligrini que reclaman mejoras en las instalaciones de los colegios.